martes, 30 de septiembre de 2014

MI SEGUNDA SPARTAN RACE: LA SUPER DE BARCELONA


Parece mentira que mi último post fuera la Spartan Race Sprint de Madrid. Después de aquella experiencia a finales de mayo, no he vuelto a publicar ni una sola entrada hasta ahora... que acabo de hacer una nueva Spartan Race. La Super, en Barcelona. 14 km. y 20 obstáculos.

En todo este tiempo he dejado de preparar platos crudiveganos elaborados para alimentarme esencialmente de fruta, tal cual, por eso, no he subido ninguna receta. El motivo no es otro que el poco tiempo que he tenido para preparar nada. Mi verano se ha centrado en trabajar, trabajar y trabajar... e intentar entrenar. Durante un tiempo estuve sin ningún plan de entrenamiento y cuando finalmente lo tuve, para preparar esta última Spartan, estaba inmersa en pleno verano, con más de 30 grados de temperatura y un sol de justicia que ha hecho  casi imposible poder desarrollar los entrenes al 100%. 

Aún así, entrenar es la principal motivación en mi vida hoy por hoy. Levantarme por la mañana y pensar en el mayor aliciente de la jornada: llevar a cabo el programa deportivo del día... todo, para cumplir un nuevo reto, un nuevo sueño. Y el último, ha sido la Spartan Super.

Vaya por delante mis felicitaciones a la organización. Nada que ver con el evento de Madrid. La prueba de Barcelona ha sido mucho más organizada, mucho más dura, con una carrera por montaña, con cuestas y bajadas increíbles, una ruta divertida por un marco incomparable, por pista forestal y estrechas vías entre vegetación y rocas, y piscinas de barro. Mucho barro!!!!! Quizá demasiado, pero eso hacía más duras las otras pruebas porque estaba todo impregnado de agua y lodo y apenas te podías agarrar a nada, por lo que los monkeys, la cuerda, y otras tantas pruebas, se hacían más complicadas de llevar a cabo.

En cualquier caso, a pesar de ser esta Spartan la prueba más difícil en mi corta vida deportiva (menos de un año), -incluso más difícil que la media maratón de montaña-, he disfrutado como nunca. Esa sensación de estar corriendo con una sonrisa, o reír a carcajadas cuando te deslizas por un tobogán de barro, o tener que arreglarte las lentillas después de sumergirte entera (cabeza incluida) bajo una piscina de barro (lo cual me produjo también una sensación de asco, todo sea dicho), son momentos que guardaré en mi memoria.... quizá hasta la próxima Spartan ;)

Varios son los factores que me han permitido hacer esta carrera. Tengo que agradecer a José Juan que haya dedicado parte de su tiempo a preparar los entrenes que he llevado a cabo en estos meses. A él le debo la fuerza que me impulsa en cada ascenso por la montaña o a superar los obstáculos.
Gracias a Reebok, por haberme regalado la inscripción para esta carrera (tras haber ganado la Sprint Elite en mayo). Y gracias a Leo y Eva, que han sido compañeros del equipo Reebok en la carrera, un gran apoyo, y con quienes he disfrutado  al máximo la Spartan Race. 
Quiero agradecer también el cariño y atención de toda la gente Reebok, especialmente a Sarai, Alfredo, Hannah... todos habéis conseguido que la experiencia haya sido genial!


Con el equipo Reebok, antes de la carrera                      Foto: Alfredo Cano
En cuanto a la carrera... empecé con mal pie porque el primer obstáculo era un muro, y no lo pude saltar... Gracias a la ayuda de Leo lo superé. El resto de muros, ya con algo más de confianza en el cuerpo y con menos nervios, fueron cayendo uno tras otro :)

Y tras los muros, la carrera por montaña, subidas y más subidas, paisaje abrumador, pista forestal en un marco incomparable, disfrutando mucho y sonriendo. Al igual que la Sprint de Madrid, casi todos los kilómetros se concentraron al empezar la carrera y el grueso de obstáculos quedaba para el final.

Y entre medias, cargando sacos montaña arriba y abajo... hasta en dos ocasiones. Ejercicios de equilibrio y barro, mucho barro... La primera piscina, con agua hasta la cintura, hasta la agradecí porque hacía tanto calor que estaba acabando con mis fuerzas... El agua fresca fue como un chute de energía para seguir subiendo la montaña.

El primer ejercicio en el que fallé fue uno en el que tenía que desplazarme con la fuerza de los brazos en dos barras laterales, sin tocar el suelo con los pies. Todo iba bien hasta que resbalé porque las barras estaban mojadas de anteriores espartanos. Caí directamente con el hombro en la barra, y de ahí al suelo... Y llegaron mis primeros burpees con dolor de hombro. Pero podía moverlo bien, así que adelante...

Más piscinas de barro, por las que nadar y arrastrarse bajo alambrada. Toboganes de lodo y hasta una inmersión, cabeza incluida, bajo un tronco... y con un olor a estiércol, que un día después y tras varias duchas, sigue siendo persistente.


La  sonrisa de los que disfrutan en equipo.                   Foto: Alfredo Cano

Y entre sonrisa y sonrisa, un palo muy grande para mi fue no poder subir la cuerda. Es el único obstáculo que había entrenado y no pude con ella. Dos intentos. No sentía ninguna fuerza en los brazos. Nada. Cero. Esta prueba estaba casi al final de recorrido. Había hecho burpees en otra, en el lanzamiento de jabalina. Habíamos hecho ya casi todo el recorrido y casi todos los obstáculos, y me sentía muy bien, pero al subir la cuerda noté que los brazos los tenía como muertos. La cuerda resbalaba, pero tampoco me podía enganchar con los pies, como había practicado. Ni siquiera la ayuda de Leo me sirvió. Segundo intento y nada, peor que el primero. Era difícil agarrarse ya que resbalaba mucho. Decidí hacer directamente los burpees. Esta fue mi única decepción de la carrera, conmigo misma, claro está. No me lo esperaba y me frustré. Decir "no puedo" fue como traicionarme. Lo que pasó me sigue haciendo reflexionar...


Casi lo consigo.... casi....                                                 Foto: Hannah Liposwky


Y una de cal y otra de arena porque si en la Spartan de Madrid mi cruz fue la subida con cuerda por muro resbaladizo, esta vez fue coser y cantar. A medida que me iba acercando empezaron a sudarme las manos al pensar en lo que se me venía encima y recordando lo mal que lo pasé en Madrid. Antes de subir, Leo nos dio instrucciones de como hacerlo... y a la primera, lo hice sin problemas.

Toda la frustración que sentí en la prueba anterior de la cuerda se convirtió en alegría desbordada. Nada más subir, allí arriba, me salieron unas lagrimillas. Necesité unos segundos para recuperarme. Bajé celebrándolo. Era mi pequeño reto conseguido.


Un muro que dejó de ser muro :)                                        Foto: Alfredo Cano

Decisión en la subida, ante todo :)                           Foto: Hannah Lipowsky


Sólo quedaba saltar el fuego. Leo, Eva y yo nos cogimos de las manos y allá fuimos. A por la medalla!!!



Último obstáculo :)))                                                  Foto: Hannah Lipowsky
            
Felicidad absoluta. Satisfacción. Y motivación para, en 2015, ir a por la Trifecta. Ya puedo empezar a entrenar para la Beast!!!!!!!!!!!!


Tras ser laureados con la medalla de finalistas, en la línea de meta.       Foto: Alfredo Cano

La sonrisa de la satisfacción. Lo había conseguido.                                                                Foto: Hannah Lipowsky





viernes, 6 de junio de 2014

MI PRIMERA REEBOK SPARTAN RACE (MADRID)

Recuerdo que cuando tenía 5 o 6 años y me preguntaban qué quería ser de mayor, siempre respondía: camionero, bombero y policía. Por este orden. Mientras el resto de niñas soñaba con ser princesa y jugaba con muñecas, a mi me gustaba "vivir" más activamente y andar con la bici por la montaña con mi hermano. Años después, cuando me volvían a preguntar, contestaba, detective privado. Y más tarde, mi respuesta era periodista de investigación. Al final me quedé en lo de periodista. Creo que desde pequeña lo "normal" siempre me ha parecido aburrido y cualquier situación que supone un "riesgo" es más interesante y sobre todo, divertido.

Cuando hace 8 meses me dio por hacer deporte (por primera vez en mi vida en serio) empecé por correr, algo que no había hecho nunca. Con la carrera de asfalto pronto tuve la sensación de que me faltaba algo y pasé a la de montaña. Para preparme, Trainer J introdujo cambios en los entrenamientos que, lejos de desmotivarme (porque eran mucho más duros), al contrario, despertaron en mi una sensación de esfuerzo que me producía mucha, mucha satisfacción. Cuanto más duro el entrene, más me divertía. De hecho, al finalizar cada entrenamiento, siempre esbozo una sonrisa. Siempre. No solo por la diversión, sino por la satisfacción de hacer algo que jamás pensaba que podía hacer. Por ser consciente de que mi cuerpo, cada día, va cediendo un poco más a la exigencia física. Y eso me gusta. Mucho.

Supongo que aquel espíritu aventurero de pequeña forma parte de mi ser y cuando hice mi primera media maratón de montaña, sentí la necesidad de hacer "algo más". ¿Muy precipitado? Puede ser, pero así me sentía y me lo pedía mi cuerpo. Buscando por internet, descubrí la Spartan Race. Me encantó lo que leí y vi al respecto. Era como una carrera de entrenamiento militar, en la que no sólo había que correr, sino además, aguantar físicamente lo suficiente para, en el camino, superar una serie de obstáculos. Y allá que fui yo. 

Quien me conoce pensaba que estaba loca. Mi cuerpo no ha realizado ejercicio físico nunca. Cada vez que me apuntaba a un gimnasio duraba una semana, y en el instituto siempre ponía excusas para no mover ni un músculo. Y ahora de repente, quería más.

Tenía 3 meses para prepararme desde que tomé la decisión hasta que se celebró la Spartan Race el pasado 31 de mayo. Tres meses en los que mi entrenamiento iba a ser totalmente diferente a los anteriores. Había que introducir ejercicios como subir cuerdas, saltar muros o lanzar jabalinas. Cosas que obviamente jamás había hecho. Además de trabajar en incrementar mi fuerza y mi resistencia. Correr por dentro del agua en la playa, subir cuestas, hacer fartlek, combinar carreras con burpees y otros ejercicios de fuerza-resitencia en los que trabajaba todos los grupos musculares eran parte de mi entrene todos y cada uno de los días durante estos tres meses (porque los días de descanso tampoco eran de estar tirada en el sofá, sino de un descanso activo).

Aún así, lo que para otros supone un esfuerzo o sacrificio, para mi estos meses han sido todo lo contrario. Recibir mi email semanal con el entrenamiento era un cosquilleo en el estómago, una sonrisa de oreja a oreja, un gran aliento para empezar la semana y planificar... y soñar (sí, sueño con los entrenamientos) en cómo se iban a desarrollar todos y cada uno de los ejercicios, y las cosas que iba a hacer por primera vez y que tenían tan buena pinta, aunque supusiera sudar la camiseta y esforzarme hasta el límite en algunos casos. 

El balance por tanto durante este tiempo ha sido más satisfactorio que otra cosa. Aunque he de reconocer que he sufrido y he llorado. De impotencia. Cuando algo no me salía. Trainer me dejó muy claro que un deportista sólo llora por una lesión o por un triunfo. No cabían las lágrimas por no conseguir un objetivo, sino seguir luchando. Y eso hice. También en este tiempo he aprendido que una lesión me aparta momentáneamente de los entrenamientos (y no pasa nada). También, que todos tenemos días. Y que hay días en los que me encuentro pletórica y otros en los que me cuesta hasta caminar. Y tengo que aprender a superarlo.


Minutos antes de la carrera





Llega la carrera
Habiendo aprendido una lección cada día, llegó el momento de la Spartan Race. El día antes nos acercamos al recinto y lo primero que veo son los muros. Empiezo a sudar. Durante los 3 meses de entrenamiento jamás conseguí superar un muro de un parque al que iba a entrenar de vez en cuando. Cada vez que intentaba subirlo me estampaba las rodillas contra él. Luego la cara. Y luego no subía. Me quedaba allí abajo mirándolo.

Al ver la cantidad de muros que había que superar en la Spartan me puse muy nerviosa. Siguiendo las indicaciones, lo intenté pero me costaba horrores. Esa noche soñé con los dichosos muros. Al igual que durante los tres meses de entrene también soñaba con la cuerda, hasta que conseguí aprender la técnica de los pies para no cansarme tanto con los brazos.

Y llegó el día de la carrera. Salíamos a las 14 horas, en la tanda de la Sprint Elite. Formaba equipo con Trainer J para tener ayuda en los obstáculos. Y si no lo conseguía, la penalización eran 30 burpees!! 

Nada más empezar, para llegar a la línea de salida, había un muro. Sí, nada más empezar, para poder hacer la carrera. Aunque éste se podía pasar por debajo, menos mal!

Ya en la línea de salida. Nervios a flor de piel. Manos frías y sudorosas. Mirada perdida. Calentando. Sonrisa nerviosa entre emoción, felicidad, susto a lo desconocido, a cómo reaccionaría mi cuerpo... Y dieron la salida. Y al girar la primera curva del recorrido, los muros. Allí estaban. Salté el primero como me habían dicho el día anterior. Lo salté como lo soñé la noche de antes. Y cuando me di cuenta ya estaba al otro lado. Y así el siguiente. Y el otro. Felicidad absoluta. Y sorpresa tanto mía como la de Trainer J.

Sigue el recorrido con nuevos obstáculos con barro. La carrera discurre subiendo una colina continuamente. No hay bajadas. Casi todo el recorrido es de ascenso y hace mucho sol. Por suerte no hace demasiado calor (en este tiempo me he dado cuenta de que el calor es mi enemigo número 1 en las carreras). Entre los obstáculos tengo que subir una cuesta con una rueda cargada al hombro, subir más muros... Uno de ellos mide 2,40 según me dicen. Tampoco se me resiste (aunque había una pequeña cuña que las mujeres pueden usar). Subo el muro sin miedo, con decisión, como si lo hubiera estado haciendo durante años. Seguimos el camino con nuevos obstáculos de barro que se va sumado al peso de las zapatillas para continuar el recorrido. 

Tras varios km de carrera se empieza a oir ya el murmullo de la gente en el auditorio. En ese momento me doy cuenta de que ahora casi todo lo que queda son los obstáculos. Empiezo con el lanzamiento de la jabalina. Hacía viento y la distancia era mucho más alejada de la que había entrenado. Pero me concentré. Puse en práctica mi mejor postura para lanzar, que curiosamente descubrí en los entrenamientos que es adelantar el pie derecho, y lanzar también con el brazo derecho, cuando lo habitual es lo contrario. Y acerté en el tiro! A la primera (en realidad sólo hay una oportunidad de tiro). Es cierto que se fue a un lado, justito, pero ahí se quedó clavada la jabalina. Y seguimos el recorrido. 

Luego llegó el turno del "monkey bars". Había entrenado este ejercicio en los columpios de la playa para los niños. Siempre que lo hacía me salían heridas en la palma de las manos y resbalaba. En la Spartan Race al menos las barras eran más gruesas y no resbalaban así que la atravesé con decisión y sin miedo. 

El siguiente ejercicio se entrena en Crossfit, pero yo nunca lo había hecho así que me estrenaba en la Spartan. Consistía en la fuerza para levantar una saca con una polea. No sé cuánto pesaba. Trainer J me dijo que dejara caer el peso de mi cuerpo para levantarla un poco y luego tirar con los brazos. El caso es que yo dejé caer mi cuerpo (48 kg), pero aquello no se levantaba ni a la de tres. Así que tuve que tirar de brazos directamente, acostándome en el suelo para hacer fuerza con los pies. Y levanté aquella saca. Me libré una vez más de hacer burpees. 

El siguiente obstáculo en el recorrido de la Sprint era cargar con otro saco de arena al hombro y bajar y subir unas escaleras interminables. Otro obstáculo superado con más facilidad de lo que pensaba :)




Subiendo las escaleras de la prueba con un saco de arena a cuestas.


Cuando acabamos este ejercicio, la carrera discurría en dirección al centro del auditorio Miguel Ríos donde tenía lugar la Spartan Race. Desde este punto se divisaba lo que quedaba de recorrido. Cuatro pruebas más y había acabado. Pero cuatro pruebas duras. Las más duras, al menos para mi.

La primera, la cuerda. Aquella que me había quitado tantas noches de sueño. Aquella que me había quemado la piel de la pierna. La que me había destrozado los brazos antes de conocer la técnica de enroscar la cuerda en la pierna para no hacer tanto esfuerzo de espalda y brazos. En esta cuerda había nudos que facilitaban el ascenso pero yo había entrenado sin nudos así que, poco a poco la subí sin problemas. Y seguí el recorrido subiendo a una plataforma para luego atravesarla por una red de cuerdas. No sabía cómo hacer aquello y cuando a veces no puedo hacer algo, mi instinto me convierte en gato, como digo yo, y agarrada de manos y pies crucé el puente de cuerdas segura. Cuando llegué al límite me encontré con un fuerte desnivel por el que había que descender también por cuerdas. A veces me quedo paralizada al borde de un precipicio y durante unas milésimas de segundo así me pasó hasta que oí la voz de Trainer J una vez más dándome ánimos (como había hecho durante todo el recorrido), quitando importancia al tema. "Venga, vamos", oí. Y sin pensarlo ya estaba bajando.

Y llegamos a los 50 metros de pista americana o barbwire que discurre por un manto de barro y bajo una tela de alambrada. Son los 50 metros más largos que jamás he recorrido. Arrastrándome por el suelo. El primer tramo casi no tenía mucho barro pero luego me encontré con una piscina de barro en la que me hundía y me costaba sacar brazos y piernas. Luego otra zona en la que había más agua y la última y más dura en la que habían piedrecillas. Aquello empezó a rasgarme la piel de codos y rodillas. El dolor empezaba a ser insorportable. Tengo un problema con la piel, y cualquier rozadura me deja en carne viva. Había llevado protección en la parte baja de las piernas para evitar quemadura de la cuerda pero no me protegí las rodillas. Cuando salí de aquel infierno vi el rojo de la sangre por encima del barro pero no dolía, así que a seguir! 



Recién salidos del infierno de barro, pero siempre con una sonrisa :)


Ahora había que subir un muro fino, mojado continuamente por agua, mientras nosotros íbamos con barro hasta las cejas. Las zapatillas pesaban un montón y aunque nos quitamos el barro de las manos, seguían sucias y mojadas. 
Primero subió Trainer J. Con paso firme, llegó a la cima y esperó a que subiera yo para ayudarme desde arriba.

Me agarré a la cuerda, pisando fuerte contra el muro. Llegué hasta arriba, y antes de poder agarrarme, caí. Volví a coger la cuerda. Empecé a subir y sentí un dolor insoportable en los dedos. Me los había quemado. Sangraban y estaban en carne viva. Seguí subiendo. Llegué hasta arriba y volví a caer.
Tercer intento. Dolor insoportable en los dedos y por tercera vez caí. 
Desde abajo miré a Trainer J y otra vez, como me había ocurrido alguna vez en los entrenamientos, ojos húmedos de impotencia. Paralizada. Y entre todo el murmullo, música y gritos, tragué saliva y pensé, "detrás de este muro está la meta y no puedo llegar. No puedo". Entonces oí a Trainer que me dijo "haz los 30 burpees". Y otra voz, la de un espartano que tenía a mi lado, que me dijo "venga que te ayudo". Agarró la cuerda desde abajo para que pudiera subir con más facilidad. Apenas podía sujetarme a la cuerda. Ya casi no me quedaba fuerza y cuando estaba  casi arriba grité "cógeme, cógeme, cógeme". Trainer me agarró el brazo con fuerza y con el otro brazo hice un esfuerzo (que no sé de dónde salió) y con todo el dolor del mundo me cogí a la parte de arriba de aquel maldito muro. Ya lo tenía. "Vamos", "abajo", bajé casi sin aliento. Quedaba saltar el fuego y la spartan era mía!!!!

Me agarró de la mano para saltar aquellos troncos con fuego que a mi me parecían altísimos. Tiró fuerte de mi (ya casi no me quedaban fuerzas, las había dejado todas en aquel maldito muro y en aquella maldita cuerda que me había quemado los dedos) y saltamos y nos abrazamos, y tragué saliva, y se me empañaron los ojos, como ahora, que estoy escribiendo estas líneas. Las lágrimas del deportista que ha vencido. Había acabado la carrera. 5 km y 15 obstáculos sin hacer un solo burpee.

Y entonces nos colgaron una preciosa medalla de "finisher" en el cuello que sabía a gloria!













La sorpresa llegaría segundos después. Nada más ponerme la medalla me comunicaron que había sido la primera chica en llegar a meta. Tomaron nota de mi nombre. Resulta que había quedado la primera en la Sprint Elite. No me lo podía creer. Durante unos minutos estuvimos bailando en la línea de meta. Estábamos felices!! Nuestra primera carrera espartana la habíamos superado. Tras meses de entrenamiento y sacrificio, pero también mucha diversión, había acabado este último reto que me había marcado.



Momento de la entrega del premio


Y aquí mi nombre, Begoña Boluda :) en la lista de los resultados



Junto con el trofeo, precioso por cierto, especialmente por el mensaje que lleva inscrito ("los obstáculos se ponen en tu camino para ver si realmente vale la pena luchar por lo que quieres"), Reebok me regaló unas zapatillas increíbles, perfectas para realizar mi próxima Spartan Race en Barcelona, el próximo mes de octubre.


Las zapatillas regalo de Reebok :))
                             

El trofeo con este precioso mensaje

Me despido de vosotros con esta sonrisa. La de la satisfacción por la recompensa del trabajo, del esfuerzo, de luchar por lo que quieres. La sonrisa por las quemaduras de mis dedos, de mi pierna, por la sangre de mis rodillas.... por toda la satisfacción y la felicidad que me produce entrenar cada día. Ese sudor, ese "me cuesta pero voy a por ti"!


                     Hasta pronto espartanos!!!!







domingo, 11 de mayo de 2014

MILHOJA DE LIMÓN/ LEMON MILLFEULLE

Aprovechando que es temporada de nísperos, he creado otro plato con verduras del desierto, en este caso, alga de tierra, que tiene un sabor muy suave.
No sabría decir si este plato se puede presentar como postre o como entrante porque el limón y el dulzor del níspero podría casar con postre, pero ese punto salino de la verdura aporta un sabor muy refrescante, suave y cítrico.

Making use that it's medlar time, I've done other dish in combination with desert vegetable, in this case, "alga de tierra", because it has a very soft taste.
I don't know if this meal is a dessert or a starter because lemon taste and medlar sweet goes fine for a dessert, but the salty flavour of vegetables provides a refreshing, soft and citric taste.



Ingredientes/ Ingredients:

láminas de calabacín/ laminated zucchini
nísperos/ medlar
alga de tierra/ seaweed "de tierra"
ralladura de limón/ grated lemon peel
pipas de calabacín/ pumpkin seeds
aceite de oliva virgen extra/ olive oil

Salsa de anacardos/ cashew sauce:

anacardos triturados con agua, sal y un poco de zumo de limón

cashwes blended with water, salt and lemon juice





Emplatar/ Serve:

Montar las láminas de calabacín con la salsa de anacardos, los nísperos, las algas, las pipas de girasol y aceite de oliva

Assemble the zucchini with cashew sauce, fruit, seaweed, seeds and olive oil.




MI PRIMERA MEDIA MARATÓN

De esta media maratón hace ya algunas semanas pero tras este reto me marqué otro de forma inmediata y apenas tengo tiempo de sentarme frente al ordenador.
Aun así, antes de hablaros del siguiente (que será en otro post), os quiero contar cómo fue mi segundo gran reto. 

It's been some weeks from this half marathon, but when I finished this challenge, I inmediatly thought in another one and I don't have too much time to sit down in front of my computer to write about it. Anyways, before speak you about my new challenge, I'll tell how was this one.

El primero fue una carrera de 10 km, ya os lo conté. Sí, ya sé que muchos de vosotros sois grandes corredores pero yo no había corrido nunca y fue mi primera carrera de 10 kilómetros... bueno, mi primera carrera en definitiva. La hice tras entrenar (por primera vez en toda mi vida) durante poco más de 1 mes. Antes, nunca, había hecho nada de deporte, y nunca antes había corrido.

You know my first challenge was a 10 kilometers race... I know it's not too much for most of you, but it was my first 10km race... ok, in short, it was my first race and I did it (for the very first time in my life), training along a little more than one month. Before, never, I had had done sport, and never before had run.

En fin, que tras aquella primera 10k me entró el gusanillo e hice un par de carreras más... Y cumpliendo los entrenes de Trainer J, descubrí el fartlek. Y entonces descubrí que el fartlek me divertía mucho, y que yo quería más que aquello de correr por asfalto.

After my first 10 km race, I did two more races... and Trainer J make me to do fartlek for my first time.... and I discovered that fartlek was sooo funny that I wanted to do more than road races.

Y entonces fue cuando descubrí las carreras de montaña. Y la primera que vi era de nada más y nada menos que 21 km. Media maratón. La Granadella Trail. Aquello eran palabras mayores. De hecho, lo primero que me dijo Trainer J cuando le pedí que me entrenara para hacerla fue: "NO". Un NO rotundo, pero luego cedió... al fin y al cabo, iba a ser mi esfuerzo, no? Ya me las vería en la carrera.

And in that moment, it was when I discovered mountain races. The first I saw was 21 km. Half marathon. Granadella Trail. Those were big words! In fact, Trainer J told me he wasn't going to train me to do it. But then, he gave in... It was going to be, after all, my effort.

Entrené duro para conseguirlo, pero justo dos semanas antes de la carrera tuve un accidente con la bicicleta y llegué a la carrera todavía con dolor en mi rodilla. Tenía miedo. Estaba enfadada. Pero estaba decidida a hacerla, por encima de todo lo demás. No me dolió mientras corría, así que todo estaba bien. Si me dolía después, me daba igual. Yo sólo quería correr y conseguir mi nuevo reto.

I trained hard for it, but two weeks before race I had a bike accident and I arrived the R-day with pain in my knee. I was afraid. I was angry. But my decision was harder than everything, and I did it. No pain when running, so it was fine. I didn't mind to have pain later. I just wanna run. And get my new challenge.

Hice la carrera en menos de tres horas. Hubo varias paradas al inicio porque se había apuntado mucha gente. Eso me puso un poco nerviosa (es mi carácter). El resto de la carrera fue bastante bien. Aunque más o menos a la mitad tuve un momento en el que pensé "¿qué hago yo aquí?, esto es muy duro", pero continué (siempre con el apoyo de trainer J).

I did the race in less than 2 hours. There were several stops during it because there were lot of people running and I was nervous because of that. The rest of race was quite good. But more or less, when I had run more than half of trail, I thought: "what the hell I'm doing here? this is very hard to me", but I didn't give up (always with trainer support).

Casi al final de la carrera, cuando apenas quedaban 5 km pensé que nunca más haría un locura como aquella. Pero cuando estaba a punto de llegar a meta, Trainer me recordó el día que empecé a correr por primera vez. Entonces, se me puso un nudo de emoción en la garganta. Se me empañaron los ojos. Y aquello fue un desastre. No lloréis nunca corriendo. En mi caso, se me llena la nariz de mocos y me cuesta respirar, y por tanto, correr. 
Pero ya me daba igual, ahogarme, llorar o lo que fuera. Había llegado a meta. Y estaba feliz.

Near the end, I thought I would never do such a madness like that again. And when the finishing line was near, Trainer remember me the day everything stared. Suddenly, I felt a lump in my throat because of emotions. And  my eyes were filled with tears. And that's a disaster to me when I'm running because I have mucus and if I have mucus, I can't breath properly, and I can't run... But, it didn't matter. I arrived to finish line. And I was happy.










viernes, 22 de noviembre de 2013

RAVIOLIS DE ESPINACAS/ SPINACH RAVIOLIS



Muchos crudiveganos echan de menos la pasta, en cualquiera de sus variedades. Una forma de sustituir la harina es utilizar raíces, porque remojadas en agua durante unas horas, y cortadas muy finas, son moldeables y no se rompen. Las opciones son varias, como remolacha o nabo, incluso zanahoria (aunque esto es más complicado para hacer relleno porque el tamaño es más pequeño). Yo hoy he usado nabo porque es lo que tiene el agricultor eco al que hago mi compra.

Rawvegan people use to miss pasta, any of its variety. A good way to replace flour is make use of roots, because, soaked for some hours and very thin sliced , they are malleable and don´t break. Options are different... for example, beetroot, turnip or carrot (the last one is complicated to use because of the size). Today, I used turnip.



Falsos raviolis hechos con nabo. Fake raviolis made with turnip


Ingredientes Raviolis/ Raviolis' ingredients:
1 nabo (grande) remojado en agua varias horas con un poco de sal y cortado a láminas.
1 soaked turnip (big) some hours, sliced and with salt

Relleno Raviolis/ Raviolis' filling:

1 taza almendras (remojadas previamente)/ 1 cup soaked almonds
1 taza y 1/2 de agua/ 1 and 1/2 cup of water
1 cucharada de sirope de agave/ 1 tbsp agave syrup
1/2 cucharadita de sal/ 1/2 tsp salt
2 tazas de hojas de espinacas/ 2 cups spinach
1 cucharadita de mostaza/ 1 tsp mustard







Elaboración /Method:
Para hacer el relleno, triturar todos los ingredientes. Rellenar las láminas de nabo con el relleno y deshidratar durante 4 horas a 42ºC.
Servir con levadura de cerverza y un poco de vinagre de frambuesa (opcional).

Blend all filling ingredients. Put it inside turnip slices and dehydrate for 4 hours at 112ºF.
Serve with nutritional yeast and raspberry vinager.

domingo, 17 de noviembre de 2013

PASTEL DE PLÁTANO/ BANANA CAKE

Como sabéis, lo que más me gusta comer es fruta :) y lo segundo que más me gusta es comer bonito y fácil. Esta receta lo tiene todo. Lleva fruta (tiene sólo dos ingredientes principales), es fácil y además está buenísima.

As you know, what I most like is to eat fruit :) Second, I like to eat pretty (bonito) and easy. And this recipe has all these things. It's made with fruit (only with two principal ingredients). It's easy and also tastes very good.










Ingredientes/Ingredients:

4 plátanos/ 4 banana
1 manzana fuji/ 1 fuji apple
cacao en polvo/ cacao powder
pasto de trigo en polvo/ wheatgrass powder
polen (opcional)/ pollen (optional)
bayas de goji (opcional)/ goji berry (optional)

Elaboración/ Method:
Tritura el plátano y reserva. Cortar la manzana a rodajas muy finas con la mandolina. Montar el pastel combinando la manzana con el plátano y espolvorea cacao y pasto de trigo entre las capas. 

Blend banana and reserve. Cut apple with mandoline in very thin slices. Assemble cake with banana slices, banana, cacao and wheatgrass powder between layers and top with pollen and goji. 

lunes, 21 de octubre de 2013

#MIRETO10K / MY GOAL 10K

Hace mucho tiempo que no he publicado un post, y es que estoy inmersa en un reto. Para algunos de vosotros será algo habitual, pero para mi, es un verdadero esfuerzo físico y también síquico. Voy a correr una 10k.

It has been a while since I published a post, the reason for it is that I decided to set myself a challenge. For some of you the challenge I am facing will be something quite normal, but for me it's a considerable physical and psychological effort. I'm going to run a 10-kilometre race.

Digo que es importante para mi porque, en toda mi vida, jamás he hecho deporte. Lo odiaba, de hecho. Pero hace un año y medio me apunté a clases de remo, y a partir de ahí, empecé a ir al trabajo en bicicleta, me apunté también a clases de poledance, y he probado otros deportes como vela, escalada, longboard o surf. 

This is quite important to me because, in my whole life, I have never practised any sport. I hated it, in fact. But a year and half ago I signed up for rowing lessons, and from that moment on I started biking to work, I took pole-dance classes and I've tried other sports like sailing, climbing, surfing or longboard.

Y cada vez que iba a practicar algunos de esos deportes, me cruzaba con gente que corría. Alguna vez intenté correr pero cuando llevaba 10 metros no podía más (no es broma).


And every time I practised any of those sports, I crossed paths with runners. I tried running before, but I could run no more than 10 meters (no joke).


Otra vez, hace un par de meses, lo intenté más en serio y conseguí hacer 2km, pero mis piernas no me respondían. No podía con mi alma. Desistí, pero en mi cabeza me seguía rondando la idea de que yo tenía que salir a correr.

A couple of months ago I tried more seriously and got to 2 km, but after that my legs would not respond. I could take no more. I gave up, but in my head the idea was still hovering: I had to run.


No sé si será porque últimamente me gusta huir de todo (;) pero mi cuerpo me pedía liberar algo que tengo dentro de mi, y no creo que sean toxinas teniendo en cuenta que soy crudivegana desde hace más de dos años...

It might be because lately I like to run away from everything (;) but my body was asking me to release something that I had inside, and it might not be toxins since I've been raw vegan for over two years...


El caso es que el segundo intento llegó con un compañero de trabajo con el que salí a correr. Lo mismo. 2 km y hundida. Un día,  Jose, mi compañero de curro, me dijo que se había apuntado a una media maratón y que este año por primera vez habían organizado una 10k previa a la media.
En cuanto se fue, abrí el ordenador y me inscribí. Esa misma tarde tenía zapatillas nuevas, adecuadas para correr.
Salí a correr y con gran esfuerzo hice 5 km.

The following attempt was when I went for a run with a co-worker. The same happened all over again. 2 km and gasping. One day Jose, my colleague, mentioned that he had signed up for a half marathon. This year, previous to that, a 10 km run had also been organized. As soon as he left, I switched the computer on and signed up. That same afternoon I got new running shoes.I went for a run and with great effort did 5 km.


Lo que sentí fue increíble. Me dolía todo, pero me quedaba energía para mostrar esa sonrisa especial que sale cuando uno consigue algo importante. Una risa nerviosa mezcla entre no poder ni respirar y no creerse lo que acaba de conseguir. Era yo. Había superado la barrera de 2 km. Y lo más importante, me sentía muy, muy bien. Me quedé con ganas de seguir corriendo. Un amigo siempre me dice que en la vida, en todo lo que haces, siempre hay que quedarse con ganas. Así que supongo que lo hice bien. Estaba dispuesta a entrenar duro.


What I felt was unbelievable. Everything hurt, but I still had enough energy left to smile that special smile that comes out when you accomplish something important. A nervous laugh, a mixture between not being able even to breathe, and not believing what I just did. That was me. I had overcome the 2 km barrier. And most importantly, I felt really, really good. I wanted to keep on running. A friend always tells me that in life, in everything you do, you should always hold on to the feeling of wanting a little more, of not having achieved it all. So I guess I did well. I was willing to train hard.





Volví a salir a correr 5 km. y la misma sensación de bienestar. Pero entonces me surgieron las dudas ¿Cuántas personas se lesionan si no hacen un entrene correcto? Y.... ¿Cuánto tenía que correr? ¿Cómo tenía que correr? ¿Qué marca tenía que hacer? No tenía ni idea.

Again I went out to run 5 km and felt the same sense of well-being. But then I was overcome by doubt. How many people are injured by an incorrect training? And... How much should I run? How should I run? What time should I aim for? I had no idea.

Se lo comenté a un amigo que hace bastante deporte y aceptó pasarme un entrene de 7 semanas, el tiempo que tenía hasta la carrera, el 3 de noviembre.
Empezaría a entrenar la semana del 16 al 22 de septiembre. Y lo haría sola, con mi hoja de entrene, mis zapatillas, y ese nervio interno de cierto temor ante mi nuevo compromiso. Ah, y mi móvil y la app que registraría la actividad.

I mentioned it to a friend who trains a lot and he accepted to be my trainer during the seven weeks I had until the race, on November 3rd.

I would start training during the week between September 16th and 22nd. And I would do it alone, with my train sheet, my shoes, and that internal nervous twitching of facing my new commitment. Oh, and my phone and the app that would record my activity.




Además de tener a alguien que te indique qué hacer (si eres inexperto), también es bueno contar con un entrenador porque se produce una especie de compromiso que te obliga a no abandonar en caso de tener algún momento de debilidad. De momento, yo no he tenido ese momento de no querer salir a correr, al contrario, estoy deseando que llegue el día de entrene para volver a enfrentarme a mi misma. Porque para mi, cada día que salgo es un reto. Me pongo a prueba a mi misma y me demuestro que puedo hacerlo. 

Besides having someone to show you what to do (if you are inexperienced ), it is good to have somebody who coaches you also because it all becomes a kind of commitment that forces you not to quit in case you have a moment of weakness. So far, I have not experienced that moment of not wanting to go for a run, on the contrary, I am looking forward to the training day when I can challenge myself once again. Because for me, every day I run is a challenge. I get to test my limits and prove to myself that I can overcome them.


Y llegó el día... Estaba de vacaciones, en Madrid. Tenía que correr 20 minutos de carrera suave. 
Tenía algo a mi favor. Estaba en una ciudad desconocida y salir a correr por calles que desconoces, a mi al menos, me gusta porque me parece más entretenido, y por otra parte, al estar de vacaciones, en teoría, debería estar más descansada.

And the day came... I was on holiday in Madrid. I had to run 20 minutes at a light-jogging pace.
This had something in my favour. I was in a strange city and running on unfamiliar streets, to me at least, is more entertaining. Also, in theory, being on vacation would mean that I was more rested.


El 18 de septiembre hice mi primera carrera. Cuando empecé, salí pensando que si había hecho 5km podría correr 20 minutos sin problemas, así que salí sin estrés, a intentar disfrutar. Y así fue, aunque al desconocer la ruta que iba a hacer, me encontré con bastantes calles con pendiente, lo que hizo un poco más duro lo que iba a ser una carrera "suave".

On September 18th I did my first run. When I started I thought that if I had already run 5 km I could run 20 minutes without problems, so I started out relaxed, planning on enjoying it. And enjoy I did, although, unaware of the route that I was taking, I found myself running quite a few sloping streets, which made a little harder what would otherwise have been a "soft" run.



La segunda carrera, dos días después, también de 20', volvió a ser satisfactoria, pero esta vez pregunté por una ruta sin cuestas. Como veis, la velocidad de carrera fue la misma. Y las sensaciones, las mismas. Con esfuerzo, pero disfrutando.
The second run, also of 20', two days later, was satisfactory too, but this time I asked around for a route without slopes. As you see, the running speed was the same. And the feelings also. An effort, but enjoyable.




Lo que no me esperaba es que en la primera semana de entrene, Trainer J (así llamaré a mi amigo-entrenador a partir de ahora) me envió un email. Tenía un regalo: correr 10km. Mi reacción fue la de quedarme sin palabras. Lo primero que me vino a la cabeza fue hacer un plano mental de lo que tenía que correr, en base a una distancia que conozco cerca de donde vivo. Pero estaba a muchos kilómetros de casa.

What I did not expect was that during the first week of training, Trainer J (this is how I will call my coach friend from now on) would send me an email. He had a gift: running 10 km. My first reaction was speechlessness. The first thing that came to my mind was a mental map of how far I had to run, based on the familiar distance of places I know. But at that moment I was very far from home.

Todavía hacía mucho calor, y estaba en una ciudad que no conocía y que, según había visto, tenía bastantes calles con pendientes. Así que me recomendaron el Retiro y fui el día antes a echar un vistazo. Había sombra en todo el recorrido, muchos árboles (lo que me gustó bastante), mucha gente corriendo y una temperatura bastante agradable, así que decidí que al día siguiente iría a correr a ese parque. Y así fue.

It was still very hot, I was in a city I did not know and that, as I had found out, had quite a few slopes. Someone suggested that I should run at El Retiro so I went to take a look the day before my training. The route was shadowy all along, many trees (which I quite liked), many people running and quite a comfortable temperature, so I decided that the next day I would go to that park for my run. And so I did.

Era domingo. El sábado por la noche había salido con unas amigas y me levanté muy tarde, pero pensé que bajo los árboles haría buena temperatura. Entre desayunar y llegar hasta el lugar en metro, empecé a correr pasada la 1.30 de la tarde. 

It was Sunday. I went out with some friends on Saturday night so I got up very late, but I thought it would be nice and cool below the trees. I took my breakfast and got to the park by underground, by the time I started running it was past 1.30 PM.

En todo el camino en el metro hasta llegar al Retiro no paraba de pensar que "tenía que correr 10 kilómetros". Una y otra vez me venía a la mente que quizá no estaba preparada. Me preguntaba si sería capaz.

On the subway, all the way to El Retiro I kept on thinking that "I had to run 10 km". Then the next thought came, that I might not be ready. I asked myself if I would be able to do it.

Cuando llegué al parque estaba muy nerviosa. Estiré y le di al botón de inicio de la aplicación de mi móvil. Allí estaba yo, mis zapatillas, mis piernas y mi móvil que me iría chivando los km que llevaba y a qué velocidad iba.

When I got to the park I was very nervous. I stretched and pressed the start button of my mobile app. There I was, my shoes, my legs and my phone that would squeal how many kilometres I was running and how fast I was doing it.

Cuando empecé a correr algo no iba bien. No era como los días anteriores. ¡Tenía miedo!!!! ¿Tenía miedo a correr 10 km?

When I started running I felt that something was wrong. It was not like the previous days. I was scared!! Was I afraid to run 10 km?

Aún así, seguí corriendo.... ¡Qué calor hacía! La temperatura de ese día había subido 10 grados respecto al día anterior.
Seguía muy nerviosa. Estaba muy cansada y cuando oí en el móvil que sólo llevaba 2 km me puse a llorar.

Still, I kept running... It was so hot! The temperature that day was up 10 degrees from the previous day.
 I was still very nervous. I was really tired and when I heard from the phone that I had only run 2 km I began to cry.

Al llorar, empecé a ahogarme (todo esto sin dejar de correr), bajé el ritmo y empecé a hacerme preguntas (todo esto mientras seguía corriendo): ¿por qué corría? ¿me obligaba alguien? ¿me gustaba correr? ¿quería hacer ese reto en mi vida? ¿por qué quería correr? ¿por qué quería hacer el reto?

When I started to cry I began to suffocate (all this while still running), reduced the pace and started asking myself several questions (still running): Why was I running? Was somebody forcing me? Did I like to run? Did I want to put myself in front of this challenge at this point in my life? Why did I want to run? Why did I want to face the challenge?

Tras dar respuesta a todo esto (sí, seguía corriendo, no había parado), me sequé las lágrimas (y los mocos) y me tranquilicé bastante. Ya no habían nervios. Llegué a la conclusión de que estaba haciendo algo que quería y que si me encontraba mal, dejaría de correr.

After giving answer to all these questions (yes, still running, I had never stopped) I wiped my tears (and the snot) and I calmed down. I was no longer nervous. I came to the conclusion that I was doing something I wanted to do, and I it did not feel right, I would stop running.

Y allí estaba yo sola, en pleno Retiro, a 30 grados, entrenando en mi reto tras un autosicoanálisis.
Empecé a correr mejor. Empecé a disfrutar. Escuchaba la música de mi móvil, veía a otros corredores, disfrutaba del paisaje y de las sensaciones que correr me estaba aportando.

And there I was, alone in the middle of El Retiro, at 30 degrees, training on my challenge after an auto-psychoanalysis.
I started running better. I started to enjoy it. I listened to the music from my phone, saw other runners, enjoyed the views and the feelings that running was giving me.

Y cuando empecé a notar cansancio, mi app me dice que llevo 5 km. Entonces me hundí de nuevo aunque esta vez no lloré. Estaba completamente destrozada ¿Había llegado el momento de abandonar?

And when I started to feel tired, my app told me that I  just hit the 5 km mark. Then I sagged again but this time I did not cry. I was completely shattered. Was it time to give up?

Tras hacerme esta pregunta volví a hacerme autoanálisis. Empecé por mis pies. Estaban de maravilla. Mis piernas, cargadas pero estaban bien. Mi respiración, también estaba bien... entonces, ¿qué me impedía seguir corriendo? 

After asking myself this question I returned to my self-analysis. I started with my feet. They felt great. My legs, heavy but fine. My breathing was also fine... then... what stopped me from keeping on running?

Pero.. es que, estaba muy cansada... ¿Estaba cansada o era mi mente la parte de la carrera contra la que tenía que luchar? Escuchar que me quedaba la mitad del camino me hundió, pero físicamente me encontraba bien (más o menos), así que me puse una canción que me anima mucho para correr (The Killers -Mr.Brightside- por cierto, el "lado bueno"), y seguí. 

But... I was so very tired... Was I tired or was my mind the part of the race I had to fight? I was distraught when I heard that half of the run was still in front of me, but physically I was fine (more or less) so I played a song that cheers me up when I run (Mr. Brightside of The Killers, the "good side" by the way), and run on.

Empecé de nuevo a disfrutar de la carrera y la siguiente voz que salió de mi móvil fue que llevaba 8 km. ¡Llevaba 8 km!!!! Y volví a llorar (sí, otra vez), pero esta vez de satisfacción. Lo iba a conseguir.

I started to enjoy the run gain, and the next message from my phone was the 8 km mark. I had run 8 kilometres!! Once again I cried (yes, again), but this time it was satisfaction. I was going to do it.

Sinceramente estaba muy, muy cansada. Mi ritmo hacía tiempo que era ya muy lento.
Vi a una chica que más o menos iba a la misma velocidad y la seguí para animarme a acabar esos 2 km hasta que pensó que la seguía y entonces cambié de ruta. Ya casi no había nadie en el parque. 

Honestly I was very, very tired. My pace had been very slow for quite a while.
I saw a girl who run more or less at the same pace and I followed her to rally myself into finishing those 2 kilometres, until she felt that I was following her, so I changed my route. There was hardly anyone in the park any longer.

Esos últimos kilómetros eran una mezcla entre satisfacción y cansancio que semanas después todavía soy capaz de sentir como si fuera ese momento.
Y llegué a los 10 km. Se acabó. Paré de correr y miré mis zapatillas y luego a mi alrededor.

Those last few kilometres were a mix between satisfaction and fatigue that I can still feel, weeks later, as if I were right there.
And the 10 km came. It was over. I stopped running and looked at my shoes and then around me.

Me podéis imaginar, yo sola, mirando a todas partes como si quisiera gritar a todo el mundo que lo había conseguido. Creo que si hubiera tenido a alguien al lado se lo hubiera dicho "oye, ¿sabes que acabo de correr 10 km?"
Pero tranquilos, no había nadie.
Ni siquiera me importó haber corrido a casi 8"/km. Simplemente lo había conseguido y eso era lo importante para mi. Ahora, a entrenar con más ganas y más fuerza.

Can you imagine me, looking around as if to scream to the world that I had done it. I think that if someone had been next to me I would have said "hey, you know, I just run 10 kilometres". Don't worry, nobody was around.
 I did not even mind having run nearly 8"/km. I had made it, and that was what was important to me. From now on, I'll train stronger and harder.





Tras la experiencia de mis 10 primeros kilómetros, llegaba otra nueva prueba en la que tenía que realizar trabajos a ritmo de carrera. Elegí otro parque de Madrid y la experiencia fue buenísima. Me sentía llena de energía. También es verdad que cambié mi desayuno. Soy crudivegana y el día anterior, con miedo a no tener suficiente energía, tomé fruta con semillas y se me hizo muy pesado. Este día, me comí unos mangos y un plátano. Demiasada cantidad aunque me esperé una hora antes de salir a correr y me sentí mucho mejor. Con energía y nada pesada.

El recorrido de hoy era circular. En un parque no demasiado grande por lo que tuve que dar bastantes vueltas. Aún así, el hecho de sentirme tan bien, escuchar música y disfrutar de la carrera hizo que me olvidara de todo lo demás. No obviaré que fue duro. Era la primera vez que me esforzaba en conseguir bajar de los 6'30". Estaba motivada porque entre cada carrera tenía 5' para recuperarme.

En ese momento me di cuenta que en una carrera larga, me ayuda bastante planificarme mentalmente por tramos. Es una forma de romper con esa barrera de los 10 Km o saber que tengo que correr durante 1 hora.


Esto marcha. El 26 de septiembre salgo de Madrid para Málaga, población a la que llego casi a las 9 de la noche. Todo el viaje en coche estoy deseando llegar a mi nuevo destino para enfundarme mis zapatillas y salir a correr. A pesar de las horas de viaje estoy preparada, con ganas y energía. Nueva ciudad desconocida a la que salgo a correr, una vez más, sola. Me gusta correr por ciudades que no conozco :) ya os lo he dicho. 

A pesar de ser las 9 de la noche hace mucho calor, pero cumplo el entrene de 45 minutos a casi 6'/km. No me lo puedo creer. Lo estoy consiguiendo. Sin darme cuenta voy bajando la marca. 
Soy sincera. La marca no me importa. Nunca lo ha hecho. Mi reto era ponerme a correr. Ser constante, y acabar 10 km corriendo. Ya lo he conseguido. Ya estoy satisfecha. Pero ver cómo tu esfuerzo tiene recompensa.... eso, es muy grande. Y este reto me está demostrando algo a mi misma, que con constancia y trabajo, se pueden conseguir las cosas.

Es curioso pero ahora me viene a la mente una frase. Cuando era pequeña tenía un diario. Ni siquiera recuerdo las tonterías que podría escribir dentro, pero en la primera hoja tenía escrita una cita que no sé ni de quien es, pero me acuerdo perfectamente que decía así: "lo más importante en la vida es conseguir lo que creías imposible". ¿Por qué me fijaría en una cita así con 12 años? ¿Quizá porque desde siempre he sido una luchadora?
El caso es que me ha venido ahora a la cabeza, y la verdad, correr 10 km pensaba que era imposible. Conseguirlo, no creo que sea lo más importante de mi vida, pero desde luego, es importante.




Tras un día de descanso, vuelvo a salir y me enfrento de nuevo a correr cerca de los 10 km. ¿Cómo irá hoy? También salgo a mediodía. Hace muchísimo calor. Y de pronto vuelven los nervios. No ya tanto las dudas, sino esa sensación nerviosa como cuando vas a hacer un examen.

Tras las últimas marcas, parece que tienes esa presión de que no hay que dar un paso atrás, a pesar de que Trainer J me anima una y otra vez diciendo que lo estoy haciendo bien y que todos tenemos días: mejores y peores, y si un día hago una marca peor, no pasa nada. 

Si algo me ha demostrado este reto es que soy un poco competitiva. Cuando era pequeña, lo era con los demás. Ahora, lo soy conmigo misma. Pero no de forma insana, sino como una forma de superarme, de mejorar, de sacar lo bueno que llevo dentro.






Supongo que el resultado de la carrera de hoy responde a eso de que "hay días mejores y peores". Mi marca es peor que la última vez que corrí el mismo tiempo, pero eso no impide que mengüen mis ánimos. Sigo igual de motivada.

En eso tiene que ver que me he marcado la 10k como un reto personal, y que Trainer J también pone mucho de su parte :) Cada vez que hago una carrera y le paso el resultado siempre tiene palabras de ánimo. Siempre valora el esfuerzo que he realizado y siempre considera que estoy mejorando.

Sinceramente, aunque no lo vea así, es cierto que el esfuerzo lo estoy haciendo yo, pero saber que tienes un apoyo moral, para mi es importante. Me demuestra que, aunque salga a correr sola; aunque este reto me lo he marcado yo sola y aunque el resultado solo depende de mi, tener un apoyo es crucial para no abandonar o para seguir entrenando con ánimo a pesar de los "días malos".
Todos necesitamos palabras de ánimo.







Por cierto, mi mejor fuel para correr, plátanos. My best fuel for running, bananas


Antes de seguir con los entrenes, os dejo esta parte de la letra de una canción de Jónsi. Me la ha pasado una persona muy especial cuando ha leído mi post. Me ha gustado tanto que quería compartirla. Espero que también a vosotros.

Before going on with training, here you have part of a lyric from Jónsi'song (called Go do). A very special person send it to me when read the post. I love it so much that I wanted to share it with you. Hope you love it too.




Ya estoy de vuelta en casa. Mi entrene de hoy empieza con dos "barreras": vuelvo a correr por una ciudad que ya conozco y TENGO que correr durante 70 minutos.

Pero hoy es uno de esos días en los que me como el mundo. Salgo con muchas ganas, muy tranquila, cambio un poco la ruta habitual, añado un parque, escucho música, me olvido del chivato que me va apuntando mi marca a través de la app del móvil..... y disfruto. Disfruto mucho. 

Salgo pasadas las 8 de la tarde. No hace calor y me cruzo con un montón de corredores. 
La sensación no puede ser más buena. Mi marca es la mejor hasta ahora, y más teniendo en cuenta que estoy tanto tiempo corriendo: más de 1 hora y casi 12 km.
Estoy cansada. He sudado muchísimo pero estoy feliz!!





Nuevo día de entrene. Hoy haré un nuevo recorrido porque después de la carrera de media hora tengo que hacer series en cuestas y para el entrene de hoy elijo una zona cercana a la montaña.

La carrera ha ido bien aunque he de reconocer que para ser solo media hora se me ha hecho un poco pesada, quizá porque he pasado varias veces por la misma zona o porque he pasado mucho calor (el calor me supera). 




Y después de la carrera, las series... 60 metros cuesta arriba, lo más rápido que pueda. Se me ha hecho completamente de noche pero aún así tengo muchas ganas. ¿No os pasa que cuando vais a hacer algo diferente estáis ansiosos aunque estéis muy cansados? Pues eso me pasó a mi, que a pesar de que estaba totalmente oscuro (tenía la luz de las farolas de una carretera cercana) no pude dejar el ejercicio para el día siguiente.

Tengo que confesaros que estas series fueron muy duras a pesar de que eran solo 60 metros, pero la pendiente era importante.  Curiosamente conseguí una mejor marca la tercera y última vez, pero me costó muchísimo. Aunque, una vez conseguido, la satisfacción es máxima.

No sabéis lo bien que me está sentando este reto ¡Me siento pletórica!



Esta semana tengo otro día de series en cuestas combinado con carrera, pero está vez sobre una superficie más larga y con menos pendiente. Pero el día que voy a salir a correr, lo hago con mi compañero de curro. Dice que se ha marcado una ruta de unos 10 km y por mi parte, me alegra correr por un espacio diferente. 

Lo que no me esperaba era hacer esta carrera subiendo cuestas. Varias cuestas. Dos de ellas con muchísima pendiente. En concreto, arriba de una montaña, asfaltada. Cuando estoy corriendo solo pienso que la decisión no le va a gustar a Trainer J, porque para algo estoy siguiendo su entrene. También pienso que si me lesionara por algún motivo, no me lo perdonaría.  

Este día salgo con muy poca energía. Son las 5 de la tarde y el calor es mi peor enemigo. Está constatado. 
Así que ya empiezo un poco lenta. Cuando llegamos a las primeras cuestas ya empiezo a resoplar. Qué duro es esto...

Pero cuando empiezo a subir la montaña, me siento más o menos bien. La primera parte la hago cómoda. Miro a mi alrededor. Correr en la montaña es increíble.
Pero mis respiración empieza acelerarse y mis piernas se cargan con rapidez.

Voy bastante más lenta y pienso en la técnica de carrera que he aprendido en los primeros días del entrene. 
Lo de la técnica de carrera es como las matemáticas. En clase siempre me preguntaba cuál era la aplicación en la vida real de muchos de los ejercicios que nos enseñaban. Con la técnica me pasaba igual al principio. Cuando Trainer J me enseñó los ejercicios de técnica, en mi interior, pensaba..."¿y esto para qué narices sirve?".
Bien, pues ya lo sé. A diferencia de las matemáticas -que sigo sin ver su aplicación en la vida-, resulta que cuando hago una carrera y siento que ya no puedo más, el ejercicio resulta mucho más fácil y es menos costoso si aplico la técnica.

Sólo tengo que encontrar ese punto en mi mente en el que dejo de lado el cansancio y el "ya no puedo más" y lo sustituyo, buscando en esa parte fría de mi mente, cómo planificar mis pasos. Y funciona.





No quiero aburriros con mis entrenes. En los próximos días he realizado nuevas carreras en las que tenía que aplicar intervalos más o menos rápidos con velocidades entre 5'/km- 6'30/km. He de reconocer que los intervalos a 5' han sido muy duros para mi. Me siento cómoda corriendo a entre 5'50-6'




















UN IMPREVISTO EN EL CAMINO


Desde que comencé este reto he tenido dudas, me he hecho preguntas, incluso llegué a pensar que quizá podría lesionarme porque mucha gente me decía que tras salir a correr acababa teniendo dolores de rodilla o de espalda. Pero lo que nunca imaginé es que iba a lesionarme practicando otro deporte. Y pasó.

A falta de una semana y media de la carrera fui a mi clase de poledance, como todas las semanas. De la forma más tonta tuve un incidente que, por el momento, me ha apartado de los entrenamientos.

Estaba bajando de la barra de una posición invertida cuando  dejé caer mis piernas al suelo apoyándome con las puntas de los pies. Al bajar noté cierto dolor en los dedos pero no le di importancia. Como el dolor no se iba, me quité la puntera del pie y me quedé boquiabierta cuando vi que uno de mis dedos estaba girado totalmente hacia arriba. Se me había salido el hueso. Una compañera de clase, que es enfermera, me lo puso en el sitio. Antes de hacerlo, me miró y me dijo lo que iba a hacer. Yo sólo pude decir "¿podré hacer mi carrera?".

Aquello no pintaba nada bien. Me di cuenta enseguida y sin perder tiempo inicié mi camino de regreso a casa (metro-tren-coche, en total una hora y media). Fue la hora y media más larga. El dolor era insoportable. Apenas podía andar y en el trayecto en coche sólo podía tragar saliva mientras me salía alguna que otra lágrima. Ahora no recuerdo si la lágrima era de dolor (lo era, sin duda), o porque sabía que no iba a poder seguir entrenando, al menos durante unos días.

Así de morado estaba mi dedo después del accidente.


En el hospital me hicieron una radiografía y por suerte no había nada roto. Pero al día siguiente, el fisioterapeuta me dijo que no sabía si podría correr la próxima semana. El moratón subió hasta el empeine y aquello dolía bastante.





Al dolor físico se sumó el moral. ¿Y si no podía hacer la carrera? Era mi reto. Era la primera vez en mi vida que me ponía a correr. Estaba entrenando. Estaba feliz. Quería correr.

El hecho de no poder seguir mi entrene me dolía aún más que mi pie. He de reconocer que he tenido momentos de mucho bajón porque como he seguido yendo a trabajar (en bicicleta. Conducir es imposible), andar coja me ha cargado la pierna entera.

Cuando estaba totalmente desmoralizada decidí que había llegado el momento de dejar de lamentarme y ponerme a trabajar. Sólo tenía morado un dedo del pie. Podía trabajar el resto del cuerpo. Y eso es lo que he hecho hoy: piernas, flexiones, abdominales.... 

Lo que tenía que hacer era seguir adelante. Pensar en positivo. Si no puede ser esta carrera, habrá otras muchas. 

Pero da la casualidad que llevo tatuada la palabra fighter en mi piel. No voy a abandonar tan fácilmente. Si tengo alguna posibilidad, sin duda que voy a hacer la carrera. Así que mañana continuaré con mis ejercicios de CORE y haré algo de aeróbico con mi bicicleta.






FALTAN 9 DÍAS PARA LA CARRERA

Sábado 26 de octubre

Hoy no trabajo. Me levanto tarde y lo primero que hago es entrenar en casa. Abdominales,flexiones, piernas. Una hora de ejercicio. Ducha y un buen desayuno.

Intento descansar y desconectar pero: 1. estar en casa me vuelve loca (os recuerdo que no puedo andar) 2. pensar en la carrera, asomarme por la ventana y ver gente corriendo, tener mono de salir a correr.... y saber que no puedo (al menos por ahora), me produce tristeza. Mucha.

Aprovecho el día para hacer trabajo de ordenador pendiente pero sigo pensando en mi pie. Aunque ya puedo apoyarlo, mi mente no está luchando demasiado por ser positiva. 

En momentos como éste piensas que hacer deporte, o prepararse para un reto, tiene parte física importante, pero la mental lo es casi más. Ya lo experimenté corriendo, como os conté. El poder de la mente es absoluto. Pero con una lesión, la mente lo es todo.

Hago repaso. "Una virtud del deportista es asumir las lesiones y las etapas de descanso, aunque sea descanso activo". Son palabras de Trainer J. Por muchas veces que lo lea e intente convencerme, me cuesta. Sigo desmoralizada, hasta que decido levantarme y hacer algo de aeróbico.
Me voy con la bici (eso lo tengo permitido).

Hago una media maratón en bici ;) es decir, 21 km (un poco de humor no está mal en este momento).
Físicamente estoy mejor que nunca. Pedaleo a 2'20. Jamás antes lo había hecho. Sin lugar a dudas, hacer deporte me anima bastante. Y conseguir marcas casi sin darme cuenta me motiva todavía más a seguir entrenando. 






FALTAN 7 DÍAS 

Cuando hoy me he levantado me he dado cuenta de algo. He apoyado el pie con total normalidad. No me dolía en absoluto. Bueno, quizá una mínima molestia que se ha agudizado al ponerme el zapato para ir a trabajar.

Y es que he pasado todo el fin de semana haciendo reposo, con el pie en alto, andando descalza por casa para no cargarme la pierna. En realidad he hecho lo que se llama, según dice Trainer J, "descanso activo", haciendo ejercicios de CORE, además de mis salidas en bicicleta.

Mirando la parte positiva del asunto, he de decir que esto me está sirviendo para frenar un poco en mi ajetreada vida, en la que paso del madrugón al trabajo y de ahí a mil y un ejercicios físicos y actividades varias. Así que estos días estoy durmiendo más y estoy descansado. Aunque también estoy que me subo por las paredes porque no estoy acostumbrada a tanto reposo, pero como os decía, estoy intentando ver el lado bueno del asunto.

Y dado que mi pie progresa adecuadamente (desde mi punto de vista), lo que estoy deseando es que llegue mañana para ir al fisio, escuchar qué me dice y si me da la orden para salir a correr mañana por la tarde o el miércoles. Le diré que no me he tomado los corticoides que me mandó, por prescripción de mi médico de cabecera... y porque no me veía con valor para tomar un medicamento tan fuerte. Las consecuencias hubieran sido peores. Tomé la decisión de morir de aburrimiento en el sofá haciendo reposo absoluto durante estos días antes que ingerir algo que probablemente me hubiera llevado al hospital (no tomo ni un medicamento, ni siquiera paracetamol, desde hace 5 años). Y si tomar azúcar me provoca efectos secundarios, no quiero ni pensar cómo me sentarían estos anti inflamatorios.

El caso es que a los ánimos por mi mejoría de hoy, se acaba de sumar un mensaje que he recibido de Trainer J.
Me acaba de pasar por email el entrene para esta semana. Saldré dos días a correr sólo 20"-25" a 7"30, es decir, muy despacito.

El entrene venía acompañado de un mensaje que me ha subido todavía más el ánimo :) y que viene a decir que he hecho un gran esfuerzo estas semanas y que personalmente ya he triunfado, independientemente de lo que pase en la carrera del domingo :)
Palabras sin duda que me han llegado al corazón y que han provocado en mi una nueva sonrisa (un poco olvidada estos días, todo hay que decirlo).

Con este mensaje. Con mi pie que va evolucionando. Con la cita con el fisio mañana a primera hora que espero que me dé buenas noticias. Con la mente positiva y con un estado físico que siento inmejorable, sólo queda afrontar esta semana con tranquilidad y sin dejar de sonreir. Descansando. Y haciendo caso a Trainer J.

Y sacando conclusiones positivas de lo que me ha pasado. Mi lesión ha sido una piedra en el camino que: 1. me ha hecho más fuerte y 2.más luchadora.

Aunque he estado muy triste unos días, no he dejado de entrenar y he intentado poner buena cara al mal tiempo. Quizá esto me sirva para afrontar con cabeza la carrera del domingo y cualquier otro reto que me ponga en la vida ¡por qué no!

Y mientras, me viene a la cabeza la canción "run boy run" de Woodkid. Aunque caiga en el camino, seguiré adelante y triunfaré en mis objetivos.





FALTAN 5 DÍAS 

Ayer fui al fisioterapeuta. No os voy a mentir. No salí contenta. Tampoco triste. Simplemente tengo que seguir pendiente de cómo evoluciona mi pie. Es verdad que ya puedo andar con normalidad, pero el fisio encontró algo.
A pesar de que ya puedo doblar mi dedo, los tendones del empeine han quedado un poco tocados, tanto los que van a mi dedo malo, como los de su vecino número 3.

Me hizo bastante daño y hoy amanecí con el número 2 morado (el 3 y el 4 no los veo porque los tengo vendados, como la mitad del pie). De hecho hoy me duele un poco más el pie. Supongo que será por lo de ayer. 



No pude callarme y tras confesarlo a Trainer J, le dije al fisio que no me tomé los antiinflamatorios que me recetó. Tendríais que haber visto su cara. La misma que T.J.
Si hubiera tenido lásers en los ojos me habría desintegrado con la mirada que me echó. Me sentí tan culpable! Me dijo que me lo recetó para poder correr el domingo así que es una carga que llevo encima: "si no puedo correr el domingo será culpa mía porque tuve los medios para recuperarme y no lo hice"....

El fisio me recomendó salir hoy a andar y mañana a correr. O probar correr durante solo 20" y muy, muy despacio. Como si estuviera calentando. Ya os contaré.

A veces pienso que en la vida hay cosas mucho más importantes que mi dichoso dedo. Pero a estas alturas, os habréis imaginado que para mi se trata de algo más que una carrera. Es un reto de superación personal.
No sé por qué, la carrera del domingo, junto con todo el entrene de estas 7 semanas, me ha creado una ilusión difícil de explicar.
No sabéis lo que siento cuando me calzo mis zapatillas y me pongo mis shorts, enciendo la música, salgo a la calle y entonces... ahí estoy yo... y el asfalto... Nada más. Es algo muy personal, quizá por eso me gusta salir a correr sola. Me gusta y me motiva. Me concentro en la carrera. No pienso en nada más. Sólo en mis piernas, en mi corazón, mi respiración y cómo responden al esfuerzo físico.

Lo sé. Para algunos de vosotros sonará ridículo. Pero pensad por un momento que hasta hace un año y medio los únicos músculos que movía eran los de los dedos de la mano para teclear cara al ordenador. Esto realmente es importante para mi.

En estos días que estoy de reposo me viene a la cabeza precisamente eso. ¿Por qué preocuparme tanto por una carrera? Pero no es sólo la carrera. Es mucho más. Para mi.
Hay más carreras. Lo sé. Pero supongo que cuando entrenas para algo que es tan importante para ti, una lesión te llega al alma. Pero como os vengo diciendo estos días, supongo que esta lesión es también importante para seguir aprendiendo y creciendo como persona.

Desde que decidí hacer la 10k he recibido numerosos mensajes de ánimo. Y con lo de mi lesión, todavía me han llegado más muestras de cariño y apoyo. ¡¡¡¡Muchísimas gracias a todos!!!!!

Trainer J  es uno de ellos. Siempre con mensajes de aliento (menos cuando le dije que no me tomé los inflamatorios. Entonces fue como si me mirara Superman con sus rayos ópticos saliendo de los ojos... así en plan muy borde). 

Volviendo al mensaje de aliento, ayer me pasó un video precioso titulado "no se trata de ganar". El video viene a decir precisamente eso, que no se trata de ganar, sino de asumir el reto de la vida y luchar. Os dejo el enlace y espero que os guste mucho 




MAÑANA ES EL GRAN DÍA.....

.....Y no estoy nerviosa. Todo el mundo me pregunta si estoy nerviosa pero soy una persona bastante tranquila. ¿Debería estar nerviosa? Quizá sí. Mañana va a ser toda una incógnita. No entreno desde hace dos semanas. Sólo he entrenado 5 de las 7 semanas que tenía establecidas y nunca antes había corrido (ya sabéis todo esto). Y el pie me sigue doliendo. Así que voy con muchísima ilusión a la carrera pero soy muy realista y sé que no puedo ir pensando en una marca. Simplemente iré a disfrutar y si me duele mucho, continuaré la carrera, aunque andando.

Esta semana salí el jueves a probar. 20" de carrera a 7"30. Es lo que me dijo Trainer J. Salí muy lenta, a 8". Me dolía mucho el pie, pero luego, poco a poco, me fui encontrando mejor. Sentía molestias, pero no para dejar de correr.

Lo que sí sentí claramente fue libertad y emoción desbordada por volver al asfalto, por volver a hacer deporte... "menuda tontería" -pensaréis-, pero así es. Ese mismo día me convencí que efectivamente, me gusta correr. Mucho. Y que lo echo de menos. Mucho. No sólo por la carrera de mañana, sino porque realmente me he enganchado a la carrera en solitario. A esa carrera conmigo misma. De superación. De disfrute.






Cuando acabé la carrera el pie me seguía molestando. Hablé con el fisio y me mandó reposo ayer y hoy, así que vuelvo a estar que me subo por las paredes. Sólo un poco de bicicleta pero nada de andar :( Nada más... Así que mañana puede pasar de todo.

En cualquier caso, ya tengo mi dorsal. Esto es como una montaña rusa. Me duele el pie y me preocupo un poco, pero pienso en la carrera, o más bien, en salir a correr, y me ilusiono mucho. 

Mañana saldré sola a correr. Lo iba a hacer con Trainer J pero no será posible, así que no sé muy bien, cómo funciona esto...
Me han dicho de todo. Que en la salida hay mucha gente y eso te entorpece, pero también hace que uno acelere más de lo que toca. Tengo que empezar a correr a 6"30 o 6".... Así que tendré que ir mirando el móvil, lo que me molesta bastante.... Una vez que pase la aglomeración simplemente me dejaré llevar por las sensaciones que tenga. Escuchar la música y disfrutar. Lo que salga, saldrá. Sigo pensando como al principio: nada de marcas (y menos teniendo el pie como lo tengo).
Por el momento, a dormir pronto: mi mejor medicina para todo :))))

¿Será mi número de la suerte? El 3 siempre lo ha sido. Y llevo 2 en el dorsal :)


Y LLEGÓ EL GRAN DÍA

Después de 7 semanas, llegó el día de mi reto. Pensaba que sería diferente a lo que fue. Para empezar, no estaba en lo que estaba (tenía la cabeza en otro lado), y por otro lado, todavía con el dolor de pie, estaba mentalizada: no estaba al cien por cien. Además, había "perdido" casi dos semanas de entrenamiento.

Por culpa de tener la cabeza en otro sitio, apenas dormí y para mi dormir es fundamental. Aun así, allá que fui. Había muchísimos corredores (obviamente). Pero acostumbrada a salir a correr sola, aquello me produjo una sensación extraña. Había quedado con unos compañeros de trabajo en la salida ya que Trainer J finalmente no iba a correr. Pero no coincidí con ellos, así que entre un montón de zapatillas, me puse los auriculares y empecé a escuchar mi música. Ni siquiera sé cómo sonó el aviso de salida. Sólo seguí a un montón de piernas.


¡Cuánta gente! Aquello me parecía tan raro!!! Tardé unos minutos en ser consciente de dónde estaba y qué estaba haciendo. Ni siquiera tenía esa sensación de la que todo el mundo hablaba... esa "emoción" de la carrera (estoy empezando a pensar que no tengo sentimientos -o que los controlo en exceso-).

Empecé a darme cuenta de dónde estaba cuando la marabunta de zapatillas empezó a desperdigarse en una gran avenida. Entonces me di cuenta. Volvía a sentirme yo. Libre. Mis piernas, mi respiración, mi música... mi reto. Entonces empecé a sonreir. Comenzaba a ser consciente de lo que estaba haciendo. Por fin me había centrado en la carrera. Hice mi autoanálisis. Me encontraba genial... aunque sentía molestias en mi pie.

Tenía que controlar la velocidad. Tenía que ir a 6". Iba un poco más rápido, a 5"30. Bajé el ritmo. ¡¡¡Qué bien me sentía!!!! Volver a correr era genial. Seguía sonriendo. En nada había hecho 2 km., donde vi a Trainer J animando. Me sentía mucho mejor cuando corría sola que rodeada de gente, así que procuraba encontrar hueco entre grupos de corredores. 

Me gustó que la carrera discurriera por dentro de la ciudad porque cuando en un punto salió fuera de los edificios, y daba el sol de pleno (30 grados teníamos ayer, a pesar de ser 3 de noviembre), se me hizo más pesado. Noté que iba más lenta en esta zona, que coincidió con el km 6 más o menos. Pasado este punto, volví a animarme. El recorrido volvía a ser de nuevo urbano. Encontré a Trainer J otra vez, dando ánimos. Y volvimos a tener avituallamiento (hacía mucho calor y muchos corredores abandonaron). Me hidraté y seguí la marcha. Empecé a acelerar. Qué bien estaba! Aunque aún quedaban 4 km. para acabar. Pero esa distancia ya no era una barrera en mi mente. Cuando lo pensaba me daba cuenta que seguía sonriendo.
Vi algunas caras conocidas en el recorrido... animando, y eso aún lo hizo mejor.

¡Qué corto se me estaba haciendo aquello! 
Estaba llegando al final. Hice análisis para saber si podía ir más rápida. Mis piernas funcionaban. Mi respiración estaba cansada, pero ya quedaba poco.

Me pasó algo gracioso y es que cuando llegué a la zona de salida, pensaba que era el final, así que bajé bastante la velocidad (soy novata, qué le vamos a hacer), hasta que me di cuenta que aquello no parecía una meta, así que volví a  acelerar. La meta estaba dentro de la pista de atletismo y para acceder había una bajada, lo que me provocó bastante dolor en el pie. Luego tuve que recorrer toda la pista y luego... espera... tres hinchables...¿cuál de todos era la meta? jajajaj.... ¡¡¡no tenía ni idea!!! así que esta vez no frené hasta que llegué al final.

De frente volví a ver a Trainer J. Pregunté por agua a la organización y me desviaron a la zona de sillas para quitarme el chip de la zapatilla. Y de ahí a una cola para recoger una bolsa con un montón de cosas! ¡Qué calor hacía! Yo sólo quería agua y hablar con Trainer J y comentar la carrera. 

Estaba un poco mareada y el pie.... aquello me dolía horrores. Apenas podía apoyar el pie en el suelo. ¡Iba tan coja como el día después de la lesión! Pero estaba muy satisfecha. Había conseguido mi reto y lo había hecho unos segundos por debajo de lo que me había propuesto.



Después de la carrera me sentí de nuevo rara. El tiempo que había estado corriendo se me había pasado muy rápido. Y cuando acabé de correr no sabía qué hacer. 

Encontré a gente que me dijo que había seguido mi reto por las redes sociales y que les había animado a salir a correr o a hacer deporte, lo que me hizo bastante ilusión.

Ahora que he acabado mi reto sólo me queda dar gracias. En primer lugar, a Trainer J. Por el esfuerzo, la dedicación y el cariño que ha puesto para que consiga algo que yo creía que era imposible (a pesar de ser una apasionada del deporte desde hace -sólo- un año y medio). Sin él no lo hubiera conseguido, especialmente cuando el entrene era más duro. Siempre animando y repitiéndome "puedes hacerlo". Incluso cuando me lesioné, siempre vio la parte positiva... siempre palabras de ánimo para que siguiera adelante. En todos y cada uno de esos momentos, buenos y malos, me ha quedado claro que tener un apoyo es muy importante. Así que, mil gracias Trainer :))

Gracias a todos los que me habéis dado ánimos. Cada palabra o gesto vuestro, en persona o a través de las redes sociales, ha sido un aliento en mi camino, y lo recordaré en cada nuevo reto que me marque.

Porque esto no se acaba aquí... habrá nuevos retos, pero esos ya quedarán para mi. Quería compartir éste con todos vosotros, conocidos y desconocidos, para demostrar que sí se puede. Con tesón, ganas, entrene y constancia, se puede. Así que ánimo y a por tu reto. Da igual que sea levantar una pesa de 2 kg (en su día fue un reto para mi), correr 2 km., 5 km. o hacer un ironman... qué más da!!! Lo importante es que es tu reto, y lo puedes hacer.

¡¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!!!!!!




Agradecimiento muy especial a mi querida amiga Laura que está traduciendo este largo (y espero que no tedioso) post.

Special thanks to my lovely friend Laura. She is translating this long (and hope not tedious) post.